El silencio

Soy un apasionado por el silencio.

El silencio posee propiedades que son únicas. Por ejemplo, lo dicen mis amigos músicos que sin el silencio simplemente no hay música. Las pausas están ahí para lo demostrar. Sin el silencio, la música ya no seria música, asiéndose una ininterrumpida emisión de sonidos que, de tan permanente, dejaría de ser percibida. El sonido continuo, ininterrumpido, ya no sería discernido. El silencio es necesario a la creación.

Sin el silencio, no habría mística. ¿Es posible imaginar un místico que hablase todo el tiempo? A pesar del carácter anecdótico de esta imagen, ella es consistente con los hechos. Un místico generalmente es un gran oyente. Y si hay una cosa la audición lo necesita esto es el silencio de la voz del oyente. Quien habla no puede oír. Y si el místico siguiera hablando, aquel o aquello que él está buscando oír no seria percibido cuando se le diera a la experiencia. Obviamente los místicos no son tan sólo oyentes, pero el silenciar de su ser es condición básica para que él esté disponible para que el “otro de sí” pueda hablar. Es necesario que el oyente cree la vacuidad interna a a través de su silencio para que, de esta manera, pueda ser colmado por la palabra, o por la sinfonía, la cual le vendrá como dádiva.

Ya en la antigüedad, ciertos místicos enseñaban que el silencio sería la única expresión admisible de aquello que experimentaban. Lo que les era dado simplemente no cabía en palabras, las expresiones verbales o escritas serían simplemente incapaces de describir o de trasmitir lo que les había sido concedido. La noción que experimentaban algo de la infinitud tan sólo lo confirma, pues ¿que palabras, en cuanto signos finitos expresados por una mente y una voz finita, podrían describir el indescriptible, la infinitud, la intemporalidad?  El apóstol ya “hablaba” dos “dichos indecibles” o de “palabras inefables” que él las tendría “oído”.

El silencio del hombre es el momento de su sumersión en lo inefable, en lo misterioso, en lo indecible. Aquello que no puede ser “dicho”, no por incapacidad sino que por exceso de contenido el relación al contenedor simbólico de las palabras, es mucho más real en la interioridad del oyente que cualquier otro elemento que se le den a través de os sentidos.

Hay mucha gente que simplemente se aterroriza frente al silencio. Es nuestro condicionamiento de estar vertidos hacia afuera. El filósofo alemán Peter Sloterdijk nota muy bien que el proceso de aislamiento del mundo externo que utilizamos hoy en día ya no es tanto por la vía del silencio sino que, al revés, a través del uso del audífono por lo cual llenamos nuestro mundo interno con los sonidos que elegimos y, de esta manera, oyendo la selección musical que preparamos, nos desligamos del “mundo exterior”.

Los que tienen miedo del silencio tal vez lo asocien con una vacuidad muerta. O aun, por el silenciarse, uno quizá póngase en contacto con su ruido interno y se atemorice con la gran cantidad de sonidos inútiles que produce en su interior, sin tener el menor control sobre ello. Hay como que una estación, o quizá muchas, internas las cuales producen ruidos sin la posibilidad que la voluntad o la conciencia del oyente interfirieran.

El silencio es necesario en cualquier proceso creativo. El silencio es creador. El ruido igual que la palabra y la música, sobrevienen al silencio. Cierta ocasión, meditando respecto el texto bíblico del Génesis, me quedé pensando en la interesante imagen que antes de la primera palabra que surge en este libro, el cual se trata de las orígenes de todo, aún antes que la primera letra surgiera, ¿qué había? Me quedé con la sensación que estaría allí, precediendo la primera letra de la primera palabra, un infinito silencio creador.

Una lectura en los símbolos de los árboles del Génesis

El pasado 07 de noviembre realicé en São Paulo, Brasil, un encuentro cuyo objetivo fue enfocar el símbolo de los árboles del libro del Génesis: el Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

El significado de este texto todavía me fascina. Es uno de los textos bíblicos que más me gustan, debido a su simbolismo así como su visión del ser humano presentado en sus angustias, en su consciencia existencial de ser perecedero, en su camino por la tierra como un ser que evoluciona, en su actitud frente a la trascendencia. Eso dentr otras perspectivas que se pueden obtener desde la lectura del texto.

El encuentro fue grabado en video y está disponible en esta página. Los invito a ver el video y al debate respecto el tema y a la interpretación propuesta.

¡Que lo disfruten!

(PS. El áudio es en portugués)

Uma leitura nos símbolos das Árvores do Gênesis

No dia 07/11, realizei em São Paulo um encontro com o objetivo de abordar o símbolo das árvores que aparecem no texto do Gênesis: a Árvore da Vida e a Árvore do Conhecimento do Bem e do Mal.

O significado deste texto continua me encantando. É um dos textos bíblicos que mais aprecio, dada o seu simbolismo, a sua visão sobre o ser humano em suas angústias, a sua consciência como ser existente e mortal, a sua jornada na terra como ser que evolui, a sua posição diante da transcendência, entre outras perspectivas que se pode obter na leitura.

O encontro foi gravado em vídeo e está disponível a seguir. Fica o convite para quem quiser assistir e dialogar a respeito do tema e da leitura proposta.

Bom proveito!